A medida que aumenta el número de personas que envían información confidencial por correo electrónico, cada vez es más importante saber que nadie que no sea el destinatario de los mensajes va a poder interceptarlos y leerlos. Es igualmente importante asegurarse de que no puedan falsificarse documentos tales como cheques o tarjetas de crédito enviados por correo electrónico.
Hasta el momento, es posible que haya empleado el correo electrónico como soporte para enviar documentos comerciales como Ofertas. Para documentos más sensibles como contratos, facturas o albaranes se necesita tener la certeza de que el medio a través del cual va a viajar la información es seguro.
Gran parte del Comercio Electrónico Seguro está basado en el Correo Electrónico Seguro, que es similar al correo electrónico convencional pero añadiendo nuevas facilidades capaces de ofrecer los servicios de confidencialidad, autenticación e integridad, así como el de no repudio.
Tal vez las dos soluciones más empleadas para proporcionar estos servicios sean PGP y S/MIME.